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Numen (2012)

Cast

Si la fotografía ha podido documentar ritos ancestrales, pocas veces se ha convertido en un instrumento válido para participar de ellos, como si la cámara fuese un objeto simbólico con propiedades catárticas, un espejo que se disuelve y nos da entrada a nuevos estados de conciencia. O más bien desnudez de conciencia. Desprovisto de la mirada contemporánea, del registro compulsivo y del fetichismo visual, el hombre puede reencontrarse con las ánimas que otrora constituían una respuesta única: el orden del cosmos, la asunción de la intemperie y la irrelevancia, la posibilidad de comulgar, la muerte como único fin posible. El Bosque, las Estrellas, la Luna y la Tierra son sustratos de divinidad. Las ánimas no habitan en la naturaleza, son la Naturaleza. Y solamente brillan cuando los ojos se acostumbran a la oscuridad, como las luciérnagas. En el viaje perpetuo de Cazenave hacia las raíces de su pueblo -las del hombre y las de un solo hombre-, los caminos discurren en espiral, y los seres son tan extraños y tan reconocibles como los animales de una pesadilla. En Numen, los animales hablan un idioma inaudible y confirman certezas con las que apenas sabemos convivir.

Eng

Though photography may have documented ancient rites, much less often has it become a tool fit to participate in them, as if the camera were a symbolic object with cathartic properties, a mirror that dissolves and leads us to new states of consciousness. Or rather, to a nakedness of consciousness. Stripped of his contemporary gaze, of compulsive record-making and visual fetishism, man can reclaim the litany that in a bygone age provided his only solace: the order of the universe, an acceptance of his environment and irrelevance, the opportunity to share, death as the only possible ending. The Forest, Stars, Moon and Earth are substrata of divinity. Souls do not inhabit nature; they are Nature. And like glow worms, they only shine when one’s eyes become accustomed to the dark. In Cazenave’s perpetual journeying into the roots of his homeland — of mankind, and of just one man — pathways merge into a spiral and beings are strange and unrecognisable, like animals in a nightmare. In Numen, the animals speak an inaudible language, confirming truths we barely know how to live with.



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